•11:24

Miles de personas salieron este domingo a las calles del barrio de la "Pequeña Habana" de Miami, en Florida, para participar en el Carnaval de la Calle Ocho, la que afirman es la fiesta callejera latina más importante de Estados Unidos.

La celebración, que este año llegó a su 32º edición, ocupó 23 manzanas con actuaciones musicales, gastronomía internacional y entretenimiento para adultos y niños.

"La idea es que todo el mundo salga a la calle con su familia a disfrutar de la música y de la comida de todas partes del mundo", le dijo a BBC Mundo Ross Jiménez, presidente de la junta del Kiwanis Club, entidad responsable de la organización del carnaval.

"Creo que lo más importante es que por un día se reúna toda la comunidad latina (...) a disfrutar todos juntos de la fiesta, olvidándonos de nuestros problemas", aseguró Jiménez.

El rey del carnaval de este año ha sido el rapero de origen cubano Armando Christian Pérez, conocido como Pitbull, quien ha hecho bailar a miles de personas con su conocido tema "I know you want me (Calle Ocho)", con el que apareció en las listas de éxitos de todo el mundo.

"Para mí, un miamense criado en la Pequeña Habana, es un orgullo estar aquí (…) Esto es algo muy especial", aseguró el músico désde uno de los escenarios del carnaval.

Otros artistas que han participado en la fiesta han sido el rapero norteamericano Flo-Rida, el grupo venezolano Treo de Venezuela, el dúo de bachata Carlos y Alejandra, el salsero cubano Marlon, el cantante de música cubana José "Pepito'' Gómez, la banda miamense Locos por Juana y el jamaiquino Sean Paul.

En la celebración también se ha podido presenciar la actuación de grupos folclóricos de México, Argentina, Brasil, Chile y Bolivia.

Pero además de la variada oferta musical, los asistentes al carnaval han podido disfrutar de cerca de 300 puestos de comida que ofrecían una amplia gama de platos de la gastronomía latinoamericana e internacional.

Arepas colombianas, paella, churrasco argentino, lechón, carne asada, pinchos, empanadas chilenas o arroz con pollo han sido algunas de las delicias con las que se han deleitado los paseantes.

Pese a la multitud de personas que discurría por la Calle Ocho –bastión histórico del exilio cubano que cuenta con un Paseo de la Fama con estrellas para artistas como Celia Cruz o Gloria Estefan- algunos comerciantes aseguraban que este año las ventas habían bajado y se estaba notando la crisis.

"No está yendo tan bien como en años pasados. Estamos vendiendo menos. Ya nos temíamos que este año iba a ser peor, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de gente que hay desempleada", le dijo a BBC Mundo María, una nicaragüense encargada de un puesto de comida.

En cualquier caso, la mayoría de los visitantes se mostraban muy satisfechos con la oferta del carnaval.

"Yo vengo por la comida y la música, que son excelentes. Estoy con la familia y lo pasamos muy bien", ha asegurado María, una puertorriqueña residente en Miami que ha acudido a la fiesta por segundo año consecutivo.

"Está muy bueno, hemos caminado bastante. Lo hemos disfrutado mucho. Hemos tomado cervecita, hemos comido. También me encanta la música", explicó por su parte Marcia, una mujer cubana que iba acompañada de una amiga.

Pero no son sólo los latinos los que han festejado en el Carnaval de la Calle Ocho: en las abarrotadas calles de la "Pequeña Habana" se podía ver paseando a numerosos turistas de dentro y fuera de EE.UU.

"Me encanta. Creo que es la manera de darse cuenta de la importancia que la cultura latina tiene en esta ciudad", le ha dicho a BBC Mundo John, un joven estadounidense que iba acompañado de varios amigos.

Igual de satisfecho se mostraba Markus, un joven alemán que ha asegurado que lo que más le ha gustado ha sido "toda la música que se puede escuchar".
El Carnaval de la Calle Ocho surgió en 1978 a iniciativa del Kiwanis Club de Miami, con el objetivo de compartir la cultura cubana con los locales y, al mismo tiempo, recaudar dinero para ayudar a resolver problemas de la comunidad de la "Pequeña Habana".

Con el tiempo, esa labor social se ha extendido a otras comunidades latinas necesitadas.

"Gracias a los fondos que recaudamos podemos hacer más de 15 proyectos durante el año. Ayudamos a muchas familias el día de Acción de Gracias y en Navidad. Además, tenemos a 58 muchachos becados a los que se les financian los estudios", le explicó a BBC Mundo Ross Jiménez.

La celebración, cuyos organizadores aseguran atrae cada año a cerca de un millón de personas, cuenta en su haber con varios récord Guinness.

En 1988 se llevó a cabo la conga más grande del mundo: más de 100.000 personas movieron las caderas al ritmo del éxito homónimo de Gloria Estefan.

Además, en 1990 construyeron la piñata más grande del mundo, en 2000 el tabaco más largo del mundo y en 2008 juntaron la mayor cantidad de jugadores de dominó en un mismo lugar.

Desde el Kiwanis Club aseguran que ya están listos para batir un récord el año próximo.
•10:31

Miles de personas recibieron el 14 de febrero en el espectacular concierto ‘Salsa con amor’, que reunió en un mismo escenario a La India, quien le rindió un sentido homenaje a Celia Cruz. Así también hicieron deleitar al respetable Los Van Van de Cuba, Niche de Colombia y Frankie Negrón. ¡Lee, vota y opina!

El gran festival que tuvo lugar en el estadio de la Videna, contó también con la agrupación Bamboleo de La Habana y los nacionales Son Habana y Vernis Hernández, quienes calentaron la noche con su pegajoso swing.

Luego le siguieron Frankie Negrón y los integrantes del grupo Niche con temas como ‘Enamorado de ti’, ‘Te voy a comer a besos’, ‘Cali Pachanguero’ y ‘Ni como amiga, ni como amante’.

NOCHE A LA REINA

Tras el impactante inicio, fue el turno de La India, quien aprovechó la ocasión para recordar a la desaparecida Reina de la Salsa, Celia Cruz. “Esta noche es para ti”, anunció antes de cantar algunos de los inmortales temas de la cubana, como ‘Kimbara’, ‘El hierberito’ y ‘Bemba colorá’.

Además, la intérprete de ‘Vivir lo nuestro’, quien encabeza la campaña ‘El amigo elegido’ del Ministerio de Transporte y Comercio recomendó a los presentes que se diviertan mucho, pero si toman no manejen, para evitar futuras desgracias.

CON BROCHE DE ORO

Luego de horas de pura salsa, el gran cierre estuvo a cargo de ‘Los van van’. La orquesta cubana puso a cantar y bailar a los miles de fanáticos presentes con sus pegajosos temas como ‘Amor a la ligera’, ‘Temba, tumba, timba’ y ‘Quién no ha dicho una mentira’.
•11:19

Todos los cubanos que se han visto obligados a exiliarse por el castrismo llevan la isla en el corazón. Y Willy Chirino no es ninguna excepción; es más, en la que era su primera visita a Barcelona, nadie hubiera dicho que es uno de los salseros más célebres de Miami, su ciudad adoptiva, ya que en ningún momento mentó a la capital de Florida, donde se ha desarrollado su extensa carrera. Sólo tuvo palabras y canciones para Cuba y los cubanos, mayoría de su bailonga audiencia. Cierto que también hubo algo de salsa romántica, e incluso atisbos de latin-jazz, pero la orquesta que le acompañaba, con profusión de metales y cueros, se dedicó a tumbar con sabrosura para que él recordara todo lo bueno (y malo) de la cuna del son. Desde un popurrí de boleros, culminado por Lágrimas negras, a un dueto con Lucrecia, a mayor gloria de Changó, pasando por la reivindicación de sus orígenes rurales en Soy guajiro y la repesca de un dueto virtual con Celia Cruz, Cuba qué lindos son tus paisajes. Aunque el momento culminante llegaría con los temas reivindicativos, empezando por ese himno llamado La jinetera, denuncia de la prostitución y reivindicación de una "Cuba libre y soberana" en la que anhela cantar. Ese deseo se repite en la canción emblema de los exiliados, Nuestro día ya viene llegando, en la que narra su historia, cuando en 1961 formó parte del éxodo de miles de niños cubanos denominado operación Pedro Pan...

Sing Octave Singing Lessons - Learn how to be a good singer and sing an octave higher.
•14:49

El pequeñín que hipnotizó al país e hizo que Tito Puente se rindiera a sus pies, ahora es pianista y espera que un milagro le permita sacar su primer disco de salsa.

A Cristian del Real el país lo conoció cuando tenía poco más de 3 años, en esa época se codeaba como una gran estrella junto a Celia Cruz y el rey del timbal, Tito Puente. Hoy, el niño genio tiene 20 años y decidió hacer una pausa en la música tropical para convertirse en pianista clásico. Del Real aún sueña con demostrarle al mundo que puede ser un buen salsero. Ahora busca apoyo.

¿Por qué desapareció?
Para mi familia y para mí fue importante terminar primero mis estudios, como un niño normal; no salimos a correr por cosas que se aparecen en el camino. Escogí una vida tranquila, familiar. La música sigue, eso no riñe con nada. Sigo siendo músico, sigo estudiando y la gente verá los frutos más adelante.

Pero entonces, ¿qué pasó con los timbales?
Cuando empecé en el timbal tenía 3 años, toqué con Oscar de León a esa edad, con Tito Puente a los 5 años y luego con Celia Cruz, con la Fania a los 6 años. Esa carrera la gente la conoce. No he dejado el timbal, estoy haciendo un alto en la carrera para aprender piano (con la maestra Pilar Leyva y apoyado por Raimundo Angulo y el Concurso Nacional de Belleza). Quisiera tener una orquesta de salsa con mi padre -Víctor el 'Nene' del Real-, cantar y tocar el timbal y que al mismo tiempo me puedan llamar para hacer recitales de piano.

¿Entonces piensa retomar su carrera como salsero?
Mi papá y yo tenemos un disco guardado. El disco es de salsa, toco el timbal y canto... Infortunadamente en el mundo de la música salsa hay que tener personas que estén controlando las emisoras y pensando en estrategias de mercadeo, es complicado.

¿Tiene un disco de salsa en un baúl?
Así es, el disco está completamente hecho. Es 100 por ciento salsa y se llama 'Recordando el ayer, con 'El nene' y sus traviesos', que es la orquesta de mi papá. Canto toda esa salsa de la gente con la que alguna vez toqué o con los que crecí: Héctor Lavoe, Willie Colón, Celia. Es salsa de la vieja guardia con mucho timbal. Pero está guardado.

¿Y qué falta?
Necesitamos una persona que lo escuche, le interese y quiera meterle el hombro. Eso está ahí hace cuatro años, el tiempo que llevo en el piano.

¿Cuál es su gran sueño?
Llevar las dos carreras al tiempo. He conseguido un buen nivel en el piano (de hecho estuvo en la pasada edición del Festival Internacional de Música de Cartagena y fue ovacionado por la crítica). Mi sueño es seguir haciendo música.

Por Ronald Mayorga / Fotografía: CEET y Diomar Arenas, para Fundación Martín Vieco.